lunes, 3 de mayo de 2010

Una semana de puro ciclismo.

Lunes, 3 de mayo.
La semana pasada, tras la carrera de cantabria, disputabamos lunes, martes y miércoles, los Tres Días de Álava.
Lunes...
Mis sensaciones el día antes en el Memorial Iguanzo fueron bastante buenas, pero el lunes en la primera etapa, la más dura de todas lo pasé un poco mal. Fue una carrera que no dejaba descanso alguno, con continuo sube y baja. De salida se formó un corte de seis corredores entre los que iba mi compañero Alberto Gallego, estando en cabeza más de 50km, pero no llegaron a coger mucho tiempo, y por detrás la carrera iba muy loca con continuos ataques en los que siempre intentaba estar. "Rebenté" en el puerto de 2ª categoría que subíamos a 20 km de meta, y en la subida cogí a dos compañeros más, Alberto Gallego y Victor Holgado, que también habían levantado el pie y con los que fui recuperando hasta meta.
En las vueltas, las etapas salen a medio día, en este caso a las dos, menos la última que si se celebra por la mañana. Al terminar la etapa, sobre las seis de la tarde, unos 60 km de coche hasta el hotel, y ya allí... ducha, cena y masaje.
Martes...
Por la mañana viendo el perfil de la etapa antes de desayunar, sabía que era una carrera que me venía bastante bien. Ya antes de comenzar, mi director también me animó para la etapa, y me indicó que era una carrera que me favorecía, por lo que salí bastante motivado. Es una suerte tener unos directores y unos auxiliares como los que tengo, porque se aprende con cada palabra de ellos, han sido y siguen siendo profesionales del ciclismo. La carrera comenzaba con tres vueltas a un circuito de 10 km, y después ya se rodaba en ruta hasta meta, terminando en dos vueltas de unos 35 km. Las indicaciones eran de intentarlo, pero seguramente la fuga no se haría hasta salir del primer circuito, y así fue. Viendo a mi compañero Alberto Gallego, intentandolo, vi como cogía metros y aproveché para coger metros yo también lanzado por un corredor de Caja Rural. Íbamos en cabeza unos siete corredores, poco a poco cogiendo tiempo, y poco a poco se iban uniendo más corredores, hasta que en cabeza se formó un grupo de unos veinticinco corredores, entre los que ibamos cuatro del equipo... la carrera se nos volvía a poner de cara. Yo estuve tirando delante practicamente desde que la fuga se hizo, hasta que mi compañero Alberto se marchó junto a seis corredores más por delante, y en el grupo tomó el mando Andalucía CajaSur, pero no conseguían recortar tiempo. Al final en meta, Alberto hizo 5º, Andrés ganó el esprín del grupo haciendo 7º, y yo entré en meta cerrando el grupo, y bastante contento por la carrera, las sensaciones y el trabajo... ya tienen que ir saliendo las cosas.
Miércoles...
El miércoles no me tocó correr, al ser una challenge, estábamos en Álava nueve corredores de los que solo podíamos correr ocho, así que siempre nos ibamos turnando. El martes por la tarde me preguntó mi director si quería descansar el miércoles, y disputar el sábado la Clásica Santa Cruz de Copa España. Yo me lo tomé como un premio por la carrera del martes, y me sentí bastante motivado por que me volvieran a dar una nueva oportunidad en una carrera así.
Este día salí a entrenar junto a dos corredores de Sanse y mi amigo Cristobal Gomez del Andalucía. Fuimos a ver la carrera al primer puerto y volvimos a Vitoria, donde llegamos con 95 kilómetros.
Para el equipo fue otra etapa en la que estuvimos rozando pero no conseguimos ganar, Andres Sanchez entró 6º y Victor Díaz 9º. Da rabia estar siempre rozando la victoria y que aun no llegue, pero las cosas como son... el Extremadura Spiuk tiene un equipazo sub23, y seguro que va a ser una muy buena temporada.
Jueves y Viernes.
El jueves y viernes fueron días de absoluto descanso. Entrenar, descansar, comer, masaje, pasear, dormir... fue lo que hicimos estos días. El viernes, tras entrenar por la mañana y hacer una bonita ruta por los puertecillos de alrededor de Vitoria, entrando en provincia de Burgos, cambiamos de hotel y fuimos a Beasain, donde pasaríamos la noche para la carrera del sábado.
Sábado...
Por la mañana el día amaneció lloviendo y con frío. En carrera siguió lloviendo hasta las últimos kilómetros de esta, pero para entonces yo ya no estaba en carrera...
Fue un día en el que me encontré bastante bien, las mejores sensaciones que he tenido en carrera en lo que llevo de temporada, por fin llevaba gas para no sufrir en los puertos como lo hacía en las carreras anteriores. Pero la carrera se me iba bajando, en todos los puertos coronaba delante, me iban pasando en la bajada hasta que quedaba en cola de grupo, y de ahí me quedaba, tocandome remontar entre puerto y puerto. Tras subir el puerto de Descarga, y volver a coronar delante junto a mi compañero Andres, sufrí bastante en la bajada viendo que no era capaz de seguir el ritmo bajando, sentía una impotencia pero no daba mas para abajo. Hay que aprender de todo, no vale con tener buenas piernas... me tomo la carrera como otra experiencia, pero tengo muy mal sabor de boca por haberla abandonado así... con piernas. Es la primera vez que compito con lluvia en una carrera así, y no puedo tomarmelo más a pecho, pero no puedo evitar darle vueltas al asunto.
Lo que si es verdad, es lo que ya lleva algunas semanas diciendome Ángel, tengo que cambiar la mentalidad, tengo que creermelo, aquí nadie se come a nadie, solo se está al 100% cuando uno confía en sus posibilidades. ¡¡¡Vamos a echarle huevos a esto!!!

MAÑANA COMPLETO LA CRONICA CON FOTOS, VIDEOS... que ahora voy a descansar jaja.

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